Invisibilidad

Cómo explicar a Lorca

El mes pasado mi hija cumplió cuatro años y unos amigos nos regalaron un libro sobre Federico García Lorca:  “Mi primer libro sobre Lorca”, editado por Anaya en 2012. MiPrimerLorca En un principio, nos gustó mucho por las ilustraciones y nos pareció ameno y equilibrado (como el vino). La historia intercala realidad y lenguaje metafórico con versos del poeta, destacando varias etapas en la vida de Lorca:

Nacimiento e infancia en el pueblo | Adolescencia y estudios en Granada | Viajes por el mundo y reconocimiento | Muerte MiPrimerLorca02 Comenzamos a contar el cuento a nuestros hijos y, a medida que avanzábamos en la lectura, nos dimos cuenta de la manera tan superficial en la que se estaba tratando la historia que transmitía esta vaga idea de Federico: poeta y músico soñador, con talento y buen corazón. Cuando llegamos al final del cuento, nos quedamos perplejos… MiPrimerLorca03

Reflexión

El libro está dirigido a niños “a partir de 5 años”. Es evidente que a esta edad no vamos a impartir una clase de historia o literatura, pero tampoco debemos subestimar la capacidad de los niños para comprender la realidad.

Creo que esta manera de obviar la historia no nos beneficia como pueblo, sobre todo, cuando vemos en las noticias, diariamente, cómo la gente sigue muriendo en guerras y conflictos ideológicos. La guerra, la homofobia y la xenofobia son realidades que hay que explicar a los niños desde pequeños.

Federico García Lorca fue asesinado por el Bando Nacional en la Guerra Civil Española, concretamente en agosto de 1936, a los 38 años. Perteneció a una generación de intelectuales perseguidos por sus ideas. Él, además, fue perseguido por ser homosexual. Federico no “se fue para siempre” sino que se lo llevaron para siempre. Él no se quería ir. Estaba lleno de vida, de ideas y de amor. Fue una víctima más del odio y la traición. Una de tantas víctimas sin despedir y mal enterradas.

Cómo voy a olvidarme de todas las derrotas, de tantos humillados, de las famiias rotas. Cómo voy a olvidarme de sueños imposibles, de tantos invisibles y de tantas victorias…

La Guerra Civil fue una guerra en la que murieron personas inocentes en ambos bandos y que hay que explicar a las generaciones futuras de forma asertiva para que cada uno pueda sacar sus propias conclusiones.

Hace unas semanas Anaya retiraba un libro de primaria que endulzaba la muerte de Lorca y Machado (ver noticia). Que la memoria no caiga en el olvido.

 

Mafalda-Mural

Al cole con Mafalda

Mafalda cumple 50 años y su creador, Quino, ha recibido el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades. Mafalda siempre me ha parecido un personaje singular: soñadora y filósofa, amigable, progresista y defensora de ideales que están a la orden día. Esto hace que sus historias sean contemporáneas y que los niños y niñas de hoy puedan aprender mucho a través ellas.

Comic

Mi afinidad con Mafalda cobró especial importancia hace unos días cuando leí esta entrevista en la que Quino cuenta cómo creó el personaje.

“Mis padres no eran religiosos. Así que cuando en la época de Perón se puso la religión en los colegios yo era el único que me pasaba la hora en el recreo dándole patadas a una piedra. No había alternativas”. (Quino)

En ese instante vinieron a mi cabeza ideas y sentimientos a los que trato de poner orden mientras escribo (escribir como terapia).Pensé en la educación, en la religión, en la conexión entre ambas, en las alternativas en la escuela pública; pensé en los crucifijos en los lugares públicos, en las misas en los centros públicos; pensé en los recortes y en la política ideológica… pensé en lo poco que hemos progresado en 50 años desde que Quino daba patadas a una piedra en el  patio de un colegio en Argentina.

Traté de ser positiva y pensar en mi entorno más cercano. Entonces me alegré de haber seguido mi intuición al elegir colegio para mis hijos el año pasado. Teníamos claro dónde llevarlos, pero a última hora cambiamos de intención y elegimos otro colegio marcados por nuestro instinto y nuestro concepto de educación y sociedad.

En nuestro cole están celebrando el aniversario de Mafalda desde principio de año. Mi hija todos los días habla de ella con admiración. Habla de sus amigos, de sus aventuras, de que no le gusta la sopa y, sobre todo, nos habla de Guille. Creo que se identifica mucho con Maflada porque, como ella, tiene un hermano pequeño.

Me alegra entrar al colegio y ver la exposición de Mafalda y los techos adornados con guirnaldas de todos los países, de todos los colores. La temática, la decoración, todo es alegre y está lleno de mensajes esperanzadores. Ojalá con este ambiente multicultural, donde conviven diariamente integración y cultura, nuestros hijos puedan conseguir lo que Mafalda soñaba: la paz mundial.

Os dejo algunas imágenes de la exposición del cole. Un gran trabajo de maestras y maestros de la escuela pública. ¡Enhorabuena!

Mafalda-Mural

Mafalda-Personajes

Mafalda-Enseña

Mafalfa-Trabajos

Mafalda-Puzzle

Mafalda-Comic

 

 

palabras

Ver, oír y callar

Mi madre es una mujer muy sabia. De origen humilde, fue a la escuela, pero su maestra la trataba de “moza” mientras otras chicas de su edad aprendían a leer, a escribir y a bordar y escuchaban las lecciones de la sección femenina, esas que enseñaban a las mujeres cómo tenían que comportarse con sus maridos cuando llegaban a casa.  Eran los años 40. A pesar de todo, mi madre aprendió a leer y a escribir mirando de reojo y nadie la engaña con las matemáticas, porque mientras sus compañeras resolvían en un papel las cuentas enunciadas por la maestra, ella lo hacía de cabeza sin abandonar sus tareas de limpieza y recados varios.

Pero sobre todo, mi madre es una persona que, sin percatarse, aprendió a saber sobre los demás. Para aprender tuvo que multiplicar su capacidad de escuchar, observar y callar. Suele repetir este lema: “Hija: ver, oír y callar” y, en ocasiones,  sigo su consejo, aunque reconozco que puede resultar desacertado. Nos podemos callar por prudencia o por educación, para evitar hacer daño, para evitar meternos en líos, para que los demás no piensen mal de nosotros o, simplemente, porque pensamos que nuestra opinión es intrascendente. Pero cuando estamos seguros de algo, cuando observación e intuición van por el mismo camino, lo mejor es hablar, dialogar, porque solo de esta manera podemos avanzar, superar obstáculos y mejorar.

De un tiempo a esta parte, he seguido el discurso del filósofo José Antonio Marina y he reflexionado sobre la importancia de La Palabra. La necesidad de comunicarnos que tenemos los seres humanos y la falta de comunicación que existe hoy en día, paradójicamente, cuando más recursos tenemos a nuestro alcance para hacerlo.

“Necesitamos dominar el lenguaje y la inteligencia para no hacernos un lío en la convivencia”

O dicho en palabras de mi sabia madre: “Los problemas se resuelven hablando”

Os dejo el enlace de la Masterclass que ofreció Marina en la temporada pasada de Torres & Reyes, programa que echo de menos.

Masterclass: “Siempre se puede aprender”, por José Antonio Marina

 

 

 

Smile

Muy moderadamente jodida

Hace un rato he leído esta noticia vía @el_pais:

“El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, la ministra de Empleo, Fátima Báñez, y el ministro de Economía, Luis de Guindos, han hecho un balance favorable de la reforma laboral, pese a los seis millones de parados. “La reforma laboral está funcionando muy bien”, ha afirmado el presidente del Gobierno. Más allá ha ido la titular de Empleo, que ha dicho que en el Ejecutivo están “muy moderadamente satisfechos” de la nueva ley. A lo que ha remachado: “La reforma laboral ha servido para que no se destruya más empleo”.

Un rato después todavía no he parpadeado, ni he podido cerrar la boca. Me he quedado muy moderadamente alterada, conmovida, patidifusa. Estoy reaccionando a medida que escribo y comienzo a hacerme preguntas ¿Pero qué se han creído estos políticos? ¿Qué somos, necios? ¿Qué estamos, locos? ¿Qué somos, gilipollas?

En mi caso la reforma laboral me ha perjudicado bastante. Soy autónoma desde 2007. Madre desde 2010. En mis dos embarazos no he disfrutado ni un solo día de baja hasta dar a luz y acogerme a las 16 semanas reglamentarias. Durante la baja he seguido pagando mi recibo de autónomo y percibiendo una cantidad muy baja de prestación.  He vivido dos incorporaciones diferentes:

La primera incorporación en septiembre de 2010: pude incorporarme paulatinamente, ya que durante el primer año desde el alta, estuve exenta de pagar la cuota de autónomo. Me vino muy bien para poder prolongar la lactancia y tener menos estrés para llegar a final de mes y sacar proyectos adelante ya que tenía un importante gasto cubierto.

La segunda incorporación en mayo de 2012: comencé en las mismas condiciones, con la bonificación del recibo durante el primer año. Mi sorpresa llegó el 1 de septiembre, cuando, sin previo aviso, me cobraron el recibo íntegro. La reforma laboral aprobada unos meses antes, eliminaba, con letra muy pequeña, dicha bonificación. Por si era poco, todos los autónomos españoles cargamos con una importante subida del tipo de IVA (del 18 al 21%) y de IRPF (del 15 al 21%). Esto supuso, además de un enorme cabreo y pagar más impuestos, tener que replantear mi vida. Necesité buscar quien se hiciera cargo de los niños hasta que comenzara el curso con más recortes de la historia. Necesité multiplicarme. Me abordó el estrés. Se tensó la cuerda de la conciliación y como siempre, los hijos salieron perdiendo.

Este es mi caso. Pero también el de otras muchas madres y padres que ven cómo cada día se les hace más difícil conciliar su vida laboral con su vida familiar (Aprovecho para felicitar el trabajo de @Conciliacion_RY en el ámbito de la concilición) Familias que tienen que pagar guarderías privadas carísimas porque esa es la política que durante años el PP (consentido por otros partidos) ha desarrollado en “sus” comunidades autónomas, me remito al caso de Murcia donde solo existen 16 Escuelas Infantiles públicas. Y ya no hablo de los recortes a los funcionarios, especialmente me molesta en el sector de la educación, nuestros hijos cada día están en sus manos.

Mi indignación crece, pero no voy a tirar la toalla. Os animo a que vosotros tampoco lo hagáis, a seguir luchando con la cabeza alta para tener un buen presente y un buen futuro. El caso es que, de momento, solo encuentro una solución: dar una lección a esta “clase política” tan apalancada, tan de partido y tan poco humanizada. Si os apetece podéis leer a Saramago “Ensayo sobre la cegara” y “Ensayo sobre la lucidez”, no os va a dejar indiferentes. Imagina que hay elecciones  y no vota nadie.