babyseño

Los juguetes de Mingola

Mingola siempre me sorprende con sus juegos. Os lo conté hace tiempo en este post. Es una niña de libro. Si buscamos el significado de juego simbólico encualquier manual pedagógico, aparece el nombre de mi hija.

Jugando manifiesta sus miedos, sus gustos, sus obsesiones; interpreta lo que sucede, interioriza lo que aprende. Durante una época su roll más habitual era el de mamá. En cualquier objeto veía un bebé. Imagino que era lo más lógico porque su hermano nació cuando ella tenía veinte meses y juntas lo hemos criado. Esta capacidad, ponerse en el lugar del otro y expresar mientras juega lo que sucede en la vida real, es su gran aliada para comprender y asimilar cada nueva situación.

Sabemos que ha dado un importante salto en su desarrollo cognitivo y social. Las escenas familiares han pasado a un segundo plano, dejando paso a las escenas escolares. Ya no tiene hijos a su cargo, ahora tiene niños a los que enseñar muchas cosas. Así, le encanta ponerse mi vestido desmangado de bebé, ahora su baby azul de seño, y rodearse de paquetes de leche a los que da nombre, tareas y enseña cómo comportarse. Su imaginación no tiene límite. Utiliza las pegatinas de las botellas como pañal y los tapones pequeños como chupete. Papá Mingola, Mingolín y yo la miramos asombrados mientras juega, nos sonreímos y nos miramos con complicidad pensando en qué historias se monta esta chica. Se presenta un invierno divertido en el que voy a aprender mucho de mí y de lo que me rodea mientras observo a mis hijos jugar. Un consejo: apagad los móviles y probad a hacer lo mismo.

P.D.: Queridos Reyes Magos, este año tendréis que comprar nuestros regalos en el súper (continuará)

Bebé jabón

Los bebés jabón

Los adultos, en ocasiones, somos una barrera para el desarrollo creativo de los niños. Les compramos los mejores juguetes (que, por lo general, cuestan una pasta) adaptados a su edad, para potenciar determinadas capacidades.

Mi opinión sobre los juguetes, lógicamente, es positiva aunque considero que no es bueno el exceso y que siempre deben dejar margen de experimentación al niño o niña (sin dárselo todo hecho).  En el caso de mi hija mayor observo que como más disfruta es inventando y los Papás Mingola nos hemos propuesto favorecer esa creatividad. En casa, todo objeto que no entrañe peligro, puede ser utilizado para jugar. Hemos visto de todo, desde un imán del frigo utilizado como teléfono móvil hasta una pieza de lego utilizada como ordenador portátil. Pero lo que más me sorprendió hace unos días fue unos botes de jabón familiar utilizados como bebés y papás.

Fue genial. La niña entró a hacer pis al baño y encontró un juego que le duró más de una hora. Comenzó por coger un bote y tratarlo como su bebé. Poco a poco fue incorporando detalles: otro bote era papá, el armario era la casita y unas monedas de juguete eran las llaves. Salía y entraba. Apagaba y encendía la luz. Les dio besitos, los arrulló con una sabanica, les dio de comer, los puso en el orinal, les cantó unas nanitas… así una y otra vez, repitiendo patrones de comportamiento observados en sus padres. La vi superfeliz y superrealizada. Se lo pasó en grande. Yo también.

Os animo a que dejéis margen a vuestros hijos cuando jueguen. A omitir los “eso no se toca”, “con eso no se juega”, “deja eso”, siempre y cuando se trate de objetos y cosas que no entrañen peligro. Los niños saben para qué sirve el mando de la tele, no necesitan que se lo repitamos continuamente. Lo que les gusta es cogerlo y darle otras utilidades, sobre todo si lo tienen como algo prohibido.

En nuestras manos está enseñarles que al mando de la tele no se le sacan las pilas porque contaminan o que el contenido del bote del jabón no se bebe porque se ponen malitos. Mirando a gran escala, es nuestra responsabilidad enseñarles a cuidar de todo lo que les rodea, ya sea tangible o intangible y para eso necesitan experimentar.